La economía libertaria muestra señales de estabilidad: reservas récord, inflación moderada, actividad en alza. Pero las contradicciones estructurales proyectan límites en el mediano plazo.
Reservas brutas en USD 48.000 M, el máximo desde 2019. Pero los vencimientos de deuda para 2027 ascienden a USD 17.300 M solo con privados, más el REPO por USD 3.000 M. El frustrado intento de diciembre 2025 pone dudas sobre la reapertura del mercado de capitales.
La apreciación del peso —más del 10% por debajo del promedio histórico— combinada con apertura irrestricta a importaciones, erosiona la competitividad del tejido industrial orientado al mercado interno.
9 meses consecutivos de caída real de la recaudación. El dato positivo de mayo responde a fenómenos puntuales de calendario fiscal, no a una mejora estructural. El ajuste fiscal continuará.
La mora bancaria se mantiene en máximos desde 2004. La combinación de ajuste fiscal con desregulación de tasas sigue impactando en la capacidad de repago de familias y empresas.
La dependencia del apoyo de la administración Trump agrega un factor de incertidumbre: un mal resultado en las mid-terms podría dificultar el acceso a mercados voluntarios de deuda y agregar presiones cambiarias en el próximo año electoral.
La recuperación existe pero es estrecha: los sectores primarios exportadores generan derrames selectivos que no alcanzan a los sectores trabajo-intensivos ni al grueso de los asalariados.
El ciclo electoral de 2027 introduce un vector adicional: vencimientos de deuda, estacionalidad adversa en divisas y mayor demanda precautoria de dólares se combinan en un contexto de alta vulnerabilidad.

